Fábulas de Esopo y sus Moralejas El abogado y las peras

Fábula: el abogado y las peras

El abogado y las peras. Se dirigía un abogado a una aldea lejos de la ciudad, para asistir a una boda, cuando encontró al borde del camino un gran cesto repleto de suculentas peras.

¡Buen aspecto tienen, si señor! -pensó-. Pero debo reservar mi apetito para el banquete. Y dando una patada al cesto, siguió su camino.

Más poco antes de llegar a su destino, encontró un riachuelo que debía cruzar sin remedio. No había puente y la corriente venía muy crecida.

- ¡Que contratiempo! -exclamó- ¡No puedo pasar! ¡Me quedaré sin boda y sin banquete, con el hambre que tengo!.

De regreso a la ciudad, y acosado por el hambre, tuvo que recoger una a una las peras esparcidas por el fango y limpiándolas con su pañuelo, se las comió.

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Moraleja de la fábula: El abogado y las peras

La Moraleja de la Fábula nos dice: que harás bien en no rechazar aquello que puedas necesitar.

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