Pekelandia

Fábulas de Esopo con sus Moralejas El Pastor mentiroso

Fábula: el pastor mentiroso

El Pastor mentiroso. Un pastor, deseando divertirse a costa de los demás, se puso a gritar con todas sus fuerzas:

¡EL LOBO! ¡EL LOBO! ¡SOCORRO, QUE VIENE EL LOBO!

Unos campesinos, al oírle acudieron en su auxilio, encontrando al pastor recostado tranquilamente a la sombra de un árbol.

De nuevo, al día siguiente el pastor repitió su fechoría, gritando todavía con más fuerza:

¡SOCORRO, ME COMERÁ EL LOBO!. Y volvieron a acudir los labradores, armados con hachas y palos; no encontraron al lobo, mientras el pastorcillo sonreía satisfecho.

Pero pocos días más tarde, se presentó de verdad el lobo y comenzó a devorar uno a uno los corderos del rebaño.

¡SOCORRO! ¡EL LOBO! ¡EL LOBO! ¡AUXILIO! grito el pastor, lleno de espanto. Esta vez, sin embargo, creyendo que se trataba de otra broma, no acudieron los labradores. Y la fiera, tras acabar con el rebaño entero, devoró al pastor.

Moraleja de la fábula: El pastor mentiroso

La moraleja de la fábula. En boca del mentiroso, lo cierto se hace dudoso, aunque diga la verdad nadie le creerá.

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