Fábulas de Esopo con moraleja. El fanfarrón

Fábula el fanfarrón

Un deportista que era muy conocido por la gente de su ciudad por un grave problema de debilidad, se fue a vivir a tierras lejanas.

El atleta al cabo de un tiempo volvió a su tierra, anunciando con bombos y platillos que había realizado proezas muy grandes en varios países, una de esas proezas de las cuales alardeaba era que había hecho en la cuidad de Rodas un salto que ningún otro deportista coronados en los juegos olímpicos, había logrado llevar a cabo. Además también decía que contaba los testigos que habían presenciado su gran hazaña, por si alguien no le creía.

Uno de las personas que estaban por ahí le dijo:

Oye amigo, si todo lo que dices es cierto, no hace falta que nos presentes testigos de tu gran salto que has hecho, estas en Rodas y, así que simplemente da el salto y demuéstranos lo que has hecho.

Fábulas de Esopo con moraleja. El fanfarrón

Moraleja de la fabula

La moraleja de esta fábula es que si no podemos probar con hechos y no con palabras, no estás diciendo nada.